Abonado del almendro: cuándo abonar y qué lleva cada momento
Escrito por el equipo técnico de Técnicas Agrarias Gimena, fabricantes de leonardita en Villafranca de los Caballeros (Toledo).
Con el almendro hay un detalle que lo cambia todo: florece antes de echar la hoja. En febrero, cuando la flor está abierta, el árbol no está comiendo del suelo, está gastando lo que guardó el otoño anterior. Por eso el calendario del almendro se decide en septiembre, no en primavera.
Por qué el momento manda más que la dosis
El almendro es el frutal que abre antes la campaña en toda la península. Florece en febrero, y en variedades tempranas incluso a finales de enero, con el árbol todavía sin hoja. Sin hoja no hay fotosíntesis, y con el suelo frío la raíz trabaja a medio gas.
La consecuencia es directa: la flor, el cuajado y el arranque del fruto salen de las reservas del propio árbol, no de lo que se echa en ese momento. Y esas reservas se cargan en dos momentos: tras la recolección, con el árbol descargado y la hoja todavía activa, y en el abonado de fondo del otoño.
Dicho de otra forma: lo que hagas en septiembre y octubre se ve en la floración de febrero. Lo que eches en febrero, con suerte, se nota en mayo. Ahí es donde se pierden más campañas, en una plantación que por lo demás está bien manejada.
El calendario, mes a mes
| Momento | Qué pasa en el árbol | Qué toca hacer |
|---|---|---|
| Septiembre y octubre Tras la recolección | El árbol acaba de descargar y conserva hoja activa. Está cargando las reservas y diferenciando las yemas de flor del año que viene | La ventana clave. Abonado de fondo con la enmienda orgánica incorporada. En regadío, un aporte moderado de nitrógeno para la recuperación |
| Noviembre y diciembre Caída de hoja y parada | Entra en reposo. La raíz aún tiene alguna actividad mientras el suelo no se enfría del todo | Segunda ventana buena para la enmienda si no se llegó en septiembre. Las lluvias del otoño la incorporan sin labor |
| Enero Parada vegetativa | Reposo, con las yemas ya formadas | El límite. Es lo último que se aprovecha para esa campaña. Pasado enero, lo que se eche llega tarde |
| Febrero Floración | Flor abierta, sin hoja. Vive de reservas | Nada que esperar del abonado. Aquí se recoge lo sembrado en otoño |
| Marzo Brotación y cuajado | Sale la hoja y empieza a haber demanda real | Arranca la cobertera nitrogenada donde hay riego |
| Abril y mayo Crecimiento del fruto | Máxima demanda de nitrógeno | Cobertera fraccionada. En fertirrigación, reparto en varias aplicaciones |
| Junio y julio Endurecimiento y llenado de la pepita | Se forma la almendra. Cambia la demanda | Aquí manda el potasio, no el nitrógeno |
| Agosto Maduración y recolección | El fruto termina y el árbol se prepara para descargar | Se corta el nitrógeno. Aportarlo ahora perjudica más que ayuda |
Secano y regadío no llevan el mismo calendario
Almendro de secano
En la mayoría de plantaciones de secano el abonado de fondo del otoño es la única aplicación del año, y funciona. La condición es que coincida con las lluvias: la enmienda tiene que poder incorporarse. Echarla sobre tierra seca y esperar es tirar producto.
La ventana útil va de la recolección a diciembre, y el criterio no es la fecha del calendario, es la primera lluvia que moje de verdad.
Almendro en regadío
Con riego el calendario se reparte: el fondo en otoño con la enmienda, el nitrógeno de marzo a mayo fraccionado por fertirrigación, y el potasio en junio y julio, cuando se llena la pepita.
El error típico aquí no es de cantidad, es de reparto: concentrarlo todo en primavera y no dejar nada para la postcosecha, que es lo que sostiene la floración siguiente.
Qué va en el abonado de fondo
El fondo del almendro tiene dos partes distintas y conviene no confundirlas. Una es la materia orgánica, que arregla el suelo y dura años. La otra son los elementos que se mueven poco, como el fósforo y el potasio, que se ponen al principio porque el suelo los retiene.
La parte de materia orgánica es la que más se recorta cuando la campaña viene justa, y es la que más falta en las fincas de esta zona. En secano de almendro es normal encontrar la materia orgánica por debajo del 1 %, cuando un suelo equilibrado debería moverse entre el 2 y el 3.
Una leonardita humificada cubre esa parte: entra estable, no compite por el nitrógeno y aguanta dos o tres campañas. Las dosis orientativas para almendro son de 5 a 10 kg por árbol, y el extremo alto es para suelos agotados o para la primera aplicación. Los datos de análisis están en la ficha técnica, y el producto con formatos y precios en abono para almendros de secano.
No sustituye a tu abonado. La enmienda es la parte del fondo que hace que el resto rinda: un suelo con estructura retiene el nitrógeno que luego aportas en cobertera, en lugar de dejarlo escapar con el agua. Si quieres el detalle de cómo se reparten fondo y cobertera, está en abonado de fondo y cobertera.
Los cuatro fallos que más vemos
Abonar en floración esperando efecto
Es el más extendido, y es lógico: se ve el árbol en flor y entran las ganas de ayudarle. Pero en febrero no hay hoja y el suelo está frío. Esa flor ya está pagada con las reservas del otoño.
Saltarse la postcosecha
Después de recolectar apetece cerrar la campaña y no volver al campo. Y resulta que ahí es donde se decide la floración del año siguiente, porque el árbol todavía tiene hoja y está recargando. Es la aplicación con más retorno y la que más se olvida.
Nitrógeno tardío
Aportar nitrógeno en agosto o septiembre ya avanzado retrasa la entrada en reposo, deja brotación tierna cuando debería estar endureciendo y no mejora la almendra de ese año, que ya está hecha. Lo que hace es dejar al árbol peor preparado para el invierno.
Echar la enmienda con el suelo seco
En secano es el que más dinero cuesta. La enmienda necesita humedad para incorporarse y empezar a trabajar. Sobre polvo se queda en superficie, y una parte se pierde. La fecha la pone la lluvia, no el calendario.
Preguntas frecuentes sobre el abonado del almendro
¿Cuándo se abona el almendro?
El abonado de fondo se hace tras la recolección y hasta la parada vegetativa, es decir, de septiembre a diciembre, con enero como límite. En regadío se completa con cobertera nitrogenada de marzo a mayo y potasio en junio y julio. En secano, el fondo del otoño suele ser la única aplicación del año.
¿Cuál es el mejor momento para abonar el almendro?
La postcosecha, en septiembre y octubre. El árbol acaba de descargar, conserva hoja activa y está cargando las reservas con las que florecerá en febrero. Es la aplicación con más retorno de todo el año y la que más se pasa por alto.
¿Por qué no sirve abonar en floración?
Porque el almendro florece antes de echar la hoja. Sin hoja no hay fotosíntesis y con el suelo frío la raíz apenas absorbe: la flor y el cuajado salen de las reservas acumuladas el otoño anterior, no de lo que se aporta en ese momento.
¿Cuándo abonar el almendro de secano?
Entre la recolección y diciembre, y siempre coincidiendo con las primeras lluvias que mojen de verdad. La fecha la marca la humedad del suelo, no el calendario: una enmienda aplicada sobre tierra seca se queda en superficie y no se incorpora.
¿Cuánta materia orgánica necesita un almendro?
Con una enmienda ya humificada, la dosis orientativa es de 5 a 10 kg por árbol, y se repite cada dos o tres campañas porque el material es estable. El extremo alto de la horquilla es para suelos agotados o para la primera aplicación. Lo que decide la cantidad es el análisis de suelo.
¿Se puede abonar el almendro en verano?
El potasio sí tiene sentido en junio y julio, cuando se llena la pepita. El nitrógeno, no: aportarlo en pleno verano o ya en agosto retrasa la entrada en reposo, no mejora la almendra de ese año y deja al árbol peor preparado para el invierno.
¿Cada cuánto hay que aportar materia orgánica al almendro?
Depende del producto. Con una enmienda humificada, cada dos o tres campañas, porque no se degrada en la primera. Con estiércol fresco o material sin compostar hay que repetir todos los años, y además los primeros meses puede inmovilizar nitrógeno y competir con el árbol.
¿El abonado de fondo del almendro es igual que el del olivar?
El planteamiento es el mismo, pero el almendro es más exigente con el momento porque florece mucho antes. En el olivar hay más margen entre la recolección y la brotación; en el almendro, la floración de febrero deja una ventana más corta y hace que la postcosecha pese más.
Y antes del cuándo, el qué
Si has llegado hasta aquí buscando fechas, lo más probable es que la pregunta de detrás sea qué llevar al fondo. Lo tienes resuelto en dos sitios: la guía de tipos de enmiendas del suelo, para saber si tu problema es de materia orgánica o de otra cosa, y el resto de guías de abonado orgánico, con el calendario de cada cultivo.
Prepara la postcosecha con tiempo
Dinos cuántos árboles tienes, si es secano o regadío y cómo anda tu tierra. Te decimos la cantidad que tiene sentido llevar al fondo y el presupuesto cerrado, con el transporte a península incluido. El abono se sirve por agencia en tres o cuatro días desde que se confirma el pedido.